Viewer Store nace como un archivo vivo de fotografía de autor. No somos una agencia de stock ni un banco de imágenes genéricas: cada serie que publicamos responde a un proyecto concreto, con una investigación previa, una intención narrativa y un proceso de edición documentado. Trabajamos principalmente el retrato urbano y la fotografía documental, aunque el archivo también incluye ensayos sobre luz, espacio y memoria.
Nuestro trabajo está pensado para editores, comisarios de galería, diseñadores de interiores y coleccionistas que buscan imágenes con contexto. Cada ficha técnica incluye la historia detrás de la serie, el equipo utilizado y las condiciones de toma, para que quien adquiera una obra sepa exactamente qué está mirando y por qué fue hecha así.
Además de la galería, ofrecemos encargos personalizados: sesiones de retrato, coberturas documentales de espacios o comunidades, y asesoría para la impresión de ediciones limitadas. El contacto directo con el autor es parte del proceso, no un formulario que se pierde en un buzón.
Dos fotógrafos, una misma obsesión por la luz y la calle. Conocemos cada serie de principio a fin: desde la primera toma hasta la impresión final.
Conocer la trayectoriaQuince años recorriendo barrios con una cámara compacta y un cuaderno. Especializado en retrato urbano y series de larga duración, Jose dirige la selección de obras y el criterio de edición del archivo. Sus proyectos han sido expuestos en galerías de Buenos Aires y Madrid.
Responsable del laboratorio digital y de la coherencia cromática de cada colección. Mario trabaja el contraste y la textura de las imágenes en alta resolución, y supervisa las copias de impresión limitada. Su ojo para el detalle garantiza que cada obra llegue al papel tal como fue concebida.
Gestiona los pedidos personalizados y las sesiones de retrato. Lucía escucha la idea, define el plan de rodaje y acompaña al cliente desde el primer boceto hasta la entrega de la serie terminada. Es el puente directo entre la galería y quien quiere una imagen propia.
Mantiene el orden del catálogo: metadatos, copias de seguridad y fichas técnicas de cada fotografía. Pedro se asegura de que el archivo esté siempre accesible y de que las series históricas se conserven en su mejor calidad para futuras ediciones.
Empecé documentando retratos espontáneos en el mercado de San Miguel. Sin encargo, solo con una cámara prestada y la idea de fijar gestos que se pierden en el bullicio.
Organicé el trabajo por proyectos y desarrollé un flujo de edición propio. Dejé de entregar imágenes sueltas y empecé a pensar cada serie como una pieza con principio y fin.
La muestra "Alma del Barrio" reunió treinta retratos de comercios tradicionales. Fue el primer momento en que el archivo salió del estudio y encontró un público que lo interpelaba.
Abrí la plataforma para consultar el archivo completo, solicitar copias limitadas y reservar sesiones personalizadas. El foco sigue siendo el mismo: que cada imagen tenga contexto y oficio.
La galería no es un depósito de imágenes sueltas, sino un registro ordenado de series documentales, retrato urbano y trabajo de autor. Cada proyecto se acompaña de su ficha técnica, la historia detrás de las tomas y las decisiones de edición que le dieron forma.